3 ago. 2017

talk about [#5]: cansada de las botellas

Hola! Les apuesto a que ya ni se acuerdan de mí, já (más les vale que sí se acuerden).
Decir que he estado ocupada would be a understatement, no he parado de hacer cosas desde que nací. Las vacaciones no fueron exactamente tiempo libre y desde que volví a la universidad hace dos semanas que no he podido enterrar la nariz en un libro, mucho menos venir aquí a hablarles de libros. Básicamente estudio, como, duermo, e inserto alguna película cuando hay un espacio, porque aunque quisiera leer, no podría. He estado leyendo demasiado para la universidad.
Les cuento todo esto para que no piensen que abandoné el blog ni nada, sólo tengo que ver como me ordeno para volver a la normalidad
En todo caso, hoy vine a hablarles de otra cosa. 

 "Odiaría ver el día en que mi valor salga de una botella."
                                            -Ponyboy Curtis, The Outsiders.

Valor, alegría, personalidad, cariño, energía, lo que sea. La cita no es exactamente así, porque no tengo el libro en español y no sé cuál es la traducción exacta, pero ya se hacen una idea.
Siempre he tenido problemas con el alcohol; no me gusta el sabor, las pocas veces (contadas con los dedos de las manos) que he probado un trago o e intentando tomar han salido horribles (no es hangover, es la combinación de alcohol con pastillas psiquiátricas), y cada vez que salgo con gente que se emborracha termino harta. Por muchos años ignoré este malestar porque 1) la gente borracha igual me da risa y 2) había descubierto un mundo en el que me invitaban a hacer cosas, y aunque yo no tomara, igual me sentía parte de algo, hasta que me acostumbré a salir de ese modo y minimizar el malestar.
Hoy, de todas formas, no había forma de minimizarlo. Ya sea porque hace tiempo no salía con ese grupo de amigos y me desacostumbré, ya sea porque mi familia nunca ha bebido ni un poco y no estoy acostumbrada a los efectos de el alcohol, o porque simplemente ya estoy cansada de tanta estupidez, hoy simplemente no lo aguanté.

Me junté con mi grupo de amigos a celebrar el cumpleaños de uno de ellos. Llegué alrededor de las 3:30 de la tarde, y algunos habían estado desde las 11 de la mañana (mientras escribo esto, ellos siguen bebiendo en el bar. Son las 7:20 y pretenden quedarse hasta que el local cierre.) Si más de doce horas bebiendo no les parecen una locura lo suficientemente grande, escuchen esto: la meta era terminar el día habiendo tomado 50 litros de cerveza entre todos, algunos, que querían un reto aún más grande, debían beber 5 litros por sí mismos. Todo esto iba siendo anotado en una libreta para no perder la cuenta.
Uno de mis amigos no se emborracha a menudo, y hoy no había querido participar de la idiotez de beber 5 litros, pero los demás lo alentaron y él cedió. Una hora después, estaba vomitando en el suelo, en su ropa, y en el baño, para después terminar tirado encima de la mesa sin color en el rostro, totalmente intoxicado. Apenas eran las 5 de la tarde en un día de semana.
Lo que lo hace aún peor es que, en vez de ayudarlo, la mayoría se quedó ahí sentado, porque si la gente que trabajaba en el lugar lo veía en ese estado, las cosas se iban a poner feas. Sólo se le permitió a una persona ir a ayudarlo, para que no fuera tanto el escándalo. No es necesario decir que nadie estaba en condiciones de llevarlo a su casa, que un taxi no iba a recibirlo y que no podían llamar a sus padres para que lo buscaran, la solución: darle agua, algo de comida, y dejarlo ahí tirado con el vomito aún en su ropa. Fue entonces cuando no pude más y me fui. No, no lo cuidé, porque era culpa suya estar así, culpa suya y de todos los demás, y yo no quería tener nada que ver con eso, porque ya estoy harta.

Mientras estaba ahí sentada me preguntaba a mi misma: "¿Qué mierda haces aquí?" "Vine a ver a mi amigo", me dije, pero quise callar el segundo pensamiento: ¿Por qué eres amiga de personas así?
Me da un poco de pena, o quizás me da bastante, que a los 22 años se comporten como adolescentes. Me da un poco de pena, o quizás me da bastante, que estuvieran burlándose de alguien que no quería beber hasta 'borrarse'.
Me da un poco de pena, o quizás me da bastante, que esa persona, que es mejor que eso, cediera a la presión y terminara vomitando solo en un baño insalubre.

Si hay algo que me desagrada es la idea de que uno no puede divertirse sin tomar algo. Si no puedes
pasarlo bien en cierto ambiente sin emborracharte, entonces quizás ese no es tu ambiente. Si no puedes reír y pasar un buen rato con un grupo de personas sin emborracharte, entonces quizás no deberías llamarlos amigos. Si no puedes 'relajarte' o ser más valiente, extrovertido o gracioso sin emborracharte, entonces quizás ese simplemente no eres tú (a crazy idea, really).
Más de una vez he escuchado la frase "Estoy muy sobrio para esto", y me repele la idea de que para hacer algo tengas que obligarte a base de alcohol. Me repele sobre todo porque siento que las personas que me rodean ya son bastante viejas para necesitar tan desesperadamente aceptación social de personas que quizás ni siquiera les hablarían si no tuvieran la "personalidad" que el alcohol les da. Me parece simplemente patético,  me molesta de sobremanera el hecho de que, si alguien no quiere hacer lo que hacen los demás, todo el mundo lo ataca, y eso sólo muestra su propia inseguridad. El alcoholismo juvenil se sostiene a base de la inseguridad de todo el mundo: Es inseguro el presionado, y aún más inseguro el grupo que presiona. Todo el mundo sabe que están haciendo una estupidez, pero si todos lo hacen, entonces pueden ignorar esa voz que les dice que no sean estúpidos.
Del mismo modo, yo intento ignorar esa voz que me dice "no seas tonta, no pierdas tu tiempo en un lugar dónde no te sientes cómoda y no te diviertes", a cambio de sentir que tengo un lugar al que pertenezco (aunque a simple vista cualquiera ve que no hay lugar para mí ahí). Quiero creer que quizás estoy empezando a dejar de ignorarla. 



2 comentarios:

usagi dijo...

es muy cierto que ese ejemplo anda entre los jovenes: si no tomas no eres divertido y no estas a la onda.es una tonteria y ademas tambien pueden caer muertos por que uno no sabe si su organismo lo tolerara y se creen que como a su amigo no le paso.. nunca fui de ese grupo por suerte ni he sido sociable siendo chica-no me interesaban las fiestas-.es dificil que los jovenes vean cuanto mal hace el alcohol y las drogas

Ana Arcia dijo...

Hola, Abbie.
En lo personal, en mi familia mi papá y dos de mis hermanas han tomado cerveza. He vivido experiencias en las que mi papá ha dicho cosas bajo los efectos del alcohol (y también sin sus efectos, una santa palomita no es), así que desde chica le he tenido idea. No me gusta el sabor de la cerveza aunque a veces se me antoja, pero al tomarle un trago me resulta asquerosa. Lo más que he llegado a tomar son cocteles que llevan tequila o vodka en las muestras gastronómicas de la universidad, pero jamás lo he hecho por cuenta propia. Entiendo a tu voz que te dice que no debes estar allí si no lo disfrutas. Yo también escucho esa voz y generalmente le hago caso. Nunca he tomado por sentir presión, así que me jode como a ti que la gente tenga que hacerlo para encajar y ser aceptada, especialmente porque termina dejándose convencer y en el suelo con vómito (en el mejor de los casos) como tu amigo. Me jode también que se crea que no se puede uno divertir sin alcohol o sin gastar dinero. A mí me llevas a un parque y podemos platicar muy lindo y soy feliz.
Yo creo que deberías hacerle más caso a tu voz. Hace un mes, más o menos, hablé con una nueva amiga que hice. Mayor que yo por unos añitos, y me decía que no debo cerrarme a oportunidades. El hecho de que mis amigos beban alcohol no hará a que yo también lo haga y lo sé muy bien, pero no solo es el hecho de beber, sino que, por mis experiencias, tiendo a pensar que te arriesgas más estando con personas que han consumido alcohol. Quizá son cosas que traigo cargando, pero para ver a personas que terminan haciendo reclamos o llamando al ex mientras lloran o que de paso quieren pelear... No, gracias. Prefiero salir con esos amigos solo cuando tengan humor de ir a comer unas pizzas y no cuando vayan a un bar. De hecho, ellos ya lo saben, así que ya ni siquiera recibo invitaciones de ese tipo. Aunque a veces me siento un poco mal cuando veo que salen seguido a bares con karaoke pero no al cine conmigo o tomar un helado, por ejemplo. Eeeeen fin, ya escribí una biblia.

Archive

Subscribe

Flickr